03 / Estrategia Corporativa de Colbún

Colbún busca generar valor de largo plazo desarrollando y gestionando activos de infraestructura energética, integrando con excelencia las dimensiones económicas, técnicas, medioambientales y sociales. Para lograrlo, la empresa genera relaciones de confianza con diversos grupos de interés para la creación de valor compartido, trabajando sobre la base de tres pilares estratégicos: Consolidación, Crecimiento y Gestión de Riesgos.

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Base Actual de Activos de Colbún

Activos de Generación


El parque de generación está formado por centrales hidráulicas (de embalse y pasada) y por centrales térmicas (carbón y ciclos combinados y abiertos con gas natural y/o diésel), que aportan una potencia de 3.278 MW al Sistema Interconectado Central (SIC). Las centrales hidroeléctricas suman una capacidad de 1.589 MW y se distribuyen en 16 plantas, de las cuales cuatro corresponden a centrales con embalse. Por su parte, las centrales térmicas suman una capacidad de 1.689 MW.


Las centrales hidroeléctricas son: Colbún, Machicura, San Ignacio, Chiburgo y San Clemente, ubicadas en la Región del Maule, en las comunas de Colbún, Yerbas Buenas y San Clemente; Rucúe, Quilleco y Angostura, en la Región del Biobío, en las comunas de Antuco, Quilleco, Tucapel, Santa Bárbara, Quilaco; Carena, en la Región Metropolitana, en la comuna de Curacaví; Los Quilos, Blanco, Juncal, Juncalito, Chacabuquito y Hornitos, en la Región de Valparaíso, en las comunas de San Esteban y Los Andes; y Canutillar, en la Región de Los Lagos, en la comuna de Cochamó. Las centrales Colbún, Machicura, Canutillar y Angostura cuentan con sus respectivos embalses o lagos utilizados con esos mismos fines, mientras que las instalaciones hidráulicas restantes corresponden a centrales de pasada.


Por su parte, las centrales térmicas son: el complejo Nehuenco, ubicado en la Región de Valparaíso, comuna de Quillota; la Central Candelaria, en la Región de O’Higgins, en las comunas de Mostazal y Codegua; la Central Santa María unidad I y la Central Los Pinos, en la Región del Biobío, en las comunas de Coronel y Cabrero, respectivamente; y la Central Antilhue, en la Región de los Ríos, en la comuna de Valdivia.

 

Activos de Transmisión

 

A diciembre de 2014 Colbún tiene 890,8 km de líneas de transmisión de simple y doble circuito, y 28 subestaciones. Estas líneas permiten transportar la producción desde las centrales hasta los puntos de inyección al Sistema Interconectado Central (SIC) o retirar electricidad desde éste, para el transporte a puntos de consumo de clientes del SIC. Según la definición de la Ley General de Servicios Eléctricos, de las líneas de transmisión de propiedad de Colbún y filiales, 262 km de líneas pertenecen al Sistema Troncal (línea Colbún-Alto Jahuel 2 x 220 kV e interconexión Colbún-Ancoa 220 kV), 80 km de líneas están clasificadas como pertenecientes al Sistema de Subtransmisión (línea Los Maquis-Esperanza 2 x 110 kV y San Clemente – Talca 1 x 66 kV) y el resto pertenece al Sistema de Transmisión Adicional.

 

También, a través de Transquillota Ltda., Colbún participa en el 50% de la propiedad de la subestación San Luis y de la línea de 220 kV que conecta dicha subestación con el sistema troncal en la subestación Quillota. El complejo Nehuenco y las centrales San Isidro y Quintero que suman un total de 1.850 MW, inyectan su producción al SIC mediante el sistema de transmisión de Transquillota.


Otros Activos de Infraestructura Eléctrica


Colbún posee una participación de 42,5% en Electrogas S.A., empresa que opera un gasoducto de 123 km entre el terminal San Bernardo y Quillota, por medio del cual se abastece de gas al complejo Nehuenco, y que mediante una conexión con el gasoducto de GasAndes, permite alimentar a la Central Candelaria. Electrogas S.A. también opera un oleoducto de 21 km entre Concón y Quillota, el que abastece de petróleo al mismo complejo, y un gasoducto de 28 km entre Quintero y Quillota, que permite transportar el gas natural regasificado desde el terminal de regasificación de gas natural licuado ubicado en Quintero.


Adicionalmente, la Compañía posee diferentes concesiones y patentes en las que destacan las geotérmicas, eléctricas, de transmisión y derechos de agua. Estas son o se espera serán utilizadas para generar e inyectar energía al sistema.
Todas las instalaciones principales previamente descritas y los derechos de agua son propiedad de Colbún y sus filiales y son comercializadas a través de la marca Colbún.



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Política Comercial de Colbún


La política comercial procura maximizar la rentabilidad a largo plazo del portafolio de activos de la compañía, acotando la volatilidad de los resultados obtenidos. Para lograr lo anterior se busca un equilibrio entre el nivel de compromisos de venta de electricidad y la capacidad propia de generación con un nivel aceptable de riesgo ante sequías y variación de precios de los combustibles, entre otras variables que afectan los resultados. Como consecuencia de esta política, la empresa procura que las ventas o compras en el mercado spot no alcancen volúmenes importantes, habida cuenta de que sus precios presentan una alta variabilidad.


Para la aplicación de esta política resulta fundamental la determinación del nivel óptimo de contratación de la producción de energía. Los factores que intervienen en este ejercicio son varios: la matriz de generación, los niveles de precio de venta, los mecanismos de indexación, cláusulas contractuales que permiten compartir riesgos con los clientes, las proyecciones de nueva capacidad propia y la del sistema, y las proyecciones de los precios spot, entre otros. Lo anterior, sumado a los antecedentes estadísticos, variables hidrológicas y a modelos de simulación, hacen posible que la empresa pueda determinar el nivel óptimo de contratación. De manera simplificada, se compromete a través de contratos de la largo plazo la energía producida por las instalaciones de capacidad base, tales como las instalaciones hidroeléctricas (asumiendo la generación bajo condiciones hidrológicas medias a secas) y las instalaciones termoeléctricas eficientes.


Para proteger los resultados en escenarios de hidrologías secas extremas y precios de combustibles muy elevados que se puedan dar en un año en particular, resulta eficaz enfrentar esta exposición a través de mecanismos de cobertura con derivados financieros de commodities y una política financiera prudente.